¨Pies descalzos,
horas sol,
bajura eterna,
manos laboriosas,
espíritu de lucha,
alma noble,
grito que acompaña
en lo profundo del silencio.
Huellas de una Herencia es un intento por dignificar y legitimar los principales personajes del paisaje guanacasteco: el sabanero, el copero, las tortilleras, las cocineras, entre otros. Es un proceso que ocurre en la calle por elección del propio pueblo, donde se toma las huellas de las manos a las mujeres y las de los pies a los hombres, en personas que han contribuido con el acervo de la zona de Guanacaste; tratandose de una vindicación y desestructuración del anonimato de sus principals actores socio-culturales. Hasta la fecha se han registrado 22 huellas, usando como materiales cemento y cascajo.